Mostrando las entradas con la etiqueta poesía contemporánea. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta poesía contemporánea. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de febrero de 2013

Antonio Crespo Massieu, Elegía en Portbou. Un encuentro para la memoria.

Los pequeños gestos en tiempos difíciles pueden cambiar el rumbo de la historia.

Antonio Crespo Massieu,  IES Violant de Casalduch, febrero de 2013, Benicàssim.


Con estas imágenes sobrecogedoras comenzó el encuentro con Antonio Crespo Massieu.  Un encuentro literario, y es el número veinte, que podemos celebrar un año más, gracias a la ayuda del Ministerio de Cultura. Quince ediciones ya. Y es así como, curso tras curso, se renueva la ilusión de este diálogo con la poesía, de esta conversación tan cercana con un gran poeta contemporáneo. Año tras año, tenemos una cita con la Cultura, una cita trabajada y conseguida gracias a todos. Felicitar, pues, a nuestro departamento de Lengua castellana y Literatura: a Jorge Muruais, Juliana Pastor, Jacinta Negueruela, Irene Costa, María Pareja; al equipo directivo; a nuestros compañeros, en especial a Eduard Roselló, Ana Ovando y Miguel Ángel Cerdán; a nuestras queridas conserjes, nuestras secretarias y al AMPA (no olvidamos que el año pasado nos ayudaron a que no se cancelara). Sí, nos sentimos orgullosos de trabajar en la enseñanza pública, y de poder ofrecer todos los años estos encuentros que, sin duda, nuestros alumnos recordarán siempre.

En un momento de la conferencia, Antonio Crespo nos dijo- y tiene razón- que la poesía crea vínculos, la poesía hace que nos reconozcamos en la palabra y además, también es capaz de ser verdad y belleza. 
¿Qué más le podemos pedir? 
 Con el salón de actos a rebosar, el poeta recibió una cálida acogida por parte de todos y en especial, de nuestro alumnado de bachiller. A continuación Gemma Laliena hizo una presentación sobre su figura y la importancia de su obra. Enseguida, el autor nos habló de Elegía en Portbou ofreciéndonos la lectura de algunos de los poemas más representativos. Una lectura impactante y arrolladora. A continuación se dio paso a un coloquio sobre el libro y el poeta contestó a las preguntas que iban surgiendo. Y ya para finalizar,  Irene Costa despidió el acto y dio paso a la firma de libros del poeta. Os dejamos aquí los textos y los vídeos que se grabaron para que los disfrutéis. Más adelante iremos publicando las valoraciones críticas que han hecho los alumnos de bachiller y muchas fotografías...



El texto de la presentación.
 

ANTONIO CRESPO MASSIEU

Buenos días a todos y sed bienvenidos.

Juan de Mairena, heterónimo apócrifo de Antonio Machado, decía que el árbol de la cultura, más o menos frondoso, en cuyas ramas más altas acaso un día os encaraméis, no tiene más savia que nuestra propia sangre, y sus raíces no habéis de hallarlas sino por azar en las aulas de nuestras escuelas, Academias, Universidades...
Estamos aquí para escuchar al profesor, escritor y poeta Antonio Crespo Massieu, no sin antes agradecer desde el Departamento de Lengua castellana y Literatura vuestra presencia y la de todos los que habéis hecho posible que este encuentro se realice, una vez más, en nuestro instituto.

Agradecer también, entre tanto contratiempo y desasosiego, que este año se nos haya concedido desde el Ministerio de Cultura, este encuentro literario, y es el número veinte. Una vez más, la Cultura con mayúsculas nos sostiene. Sostiene el trabajo de todos los docentes que estamos aquí; sostiene el trabajo de todos los alumnos que habéis tenido la oportunidad de leer Elegía en Portbou y que hoy, tendréis la suerte de escuchar a Antonio.

Antonio Crespo Massieu (Madrid, 1951) es licenciado en Filosofía y Letras (Filología Hispánica) por la Universidad Complutense y diplomado en Estudios Portugueses por la Universidad de Lisboa. Hasta hace poco ha ejercido como profesor de literatura española en Enseñanza Secundaria.
Ha escrito los poemarios: Acaso revelación, En este lugar que obtuvo en 2004 el “Premio de Poesía Kutxa. Ciudad de Irún” en su XXXV edición; Orilla del tiempo (Germania, Valencia, 2005) y Elegía en Portbou.
Ha publicado trabajos de investigación y de creación literaria en revistas como Anthropos, Revista da Faculdade de Letras-Universidade de Lisboa, Asparkía, La ortiga, Dossiers feministes, Diálogo de la lengua, El cielo de Salamanca, Riff-Raff y Cbn.

Poemas suyos han sido incluidos en las antologías poéticas: La paz y la palabra, Letras contra la guerra (edición de Manuel Francisco Reina, Odisea Editorial, Madrid, 2003), Una mirada hacia la poesía española actual (revista Luna Nueva, Colombia, 2003), Voces del extremo V. Poesía y Realidad (Fundación Juan Ramón Jiménez, Moguer, 2003), Agua. Símbolo y memoria (Slovento, Madrid, 2006), Vida de perros (Editorial Buscarini. Logroño, 2007), Calendario de la poesía española. Antología poética (Alambra Publishing, Bertem, Belgium, 2007), Calendario de la poesía en español. Antología poética (Alambra Publishing, Bertem, Belgium, 2008), Voces del extremo IX-X. Poesía y capitalismo (Fundación Juan Ramón Jiménez, Moguer, 2008) y Los centros de la calle. Antología pequeña (Germania, Valencia, 2008).

Ha publicado la antología comentada Una mano tomó la otra. Poemas para construir sueños, en coautoría con Pedro Hilario, Roberto Bravo y Fernando Cañamares.

Desde 1997 es responsable de las páginas literarias de la revista Viento Sur, de cuya redacción forma parte.

Cuando el poeta Francisco Brines nos visitó allá por el año 2000, insistió en decirnos que: “del poema no se ha de desprender la realidad estricta, sino la vida potenciada”.
Justamente esto es lo que sucede en Elegía en PortBou. Elegía en Portbou, que nos habla de tanta muerte, de tanto dolor, de tanto sufrimiento...tiene el poder de devolvernos la vida potenciada; la vida de tantos intelectuales, de tantos luchadores; de tantas personas anónimas que formaron parte de la intrahistoria de aquel siglo XX, tan infame en tantas ocasiones...

Antonio Crespo quiere rescatar a todos los ausentes del pasado: los deportados, los exiliados, los fusilados, los suicidas...y por ello, Elegía, es un gran homenaje a Antonio Machado y a Walter Benjamin; pero también a Paul Celan, a Ana Ruiz, a María Zambrano, a Francisca Aguirre y a muchos seres anónimos, a quienes no olvida.
PortBou, el cementerio de Portbou es lugar desde donde mirar y desde donde traspasar las fronteras del tiempo. Es, como dijo el poeta, “palabra en el tiempo”. Lugar universal desde donde mostrar el dolor y el sufrimiento, lugar para ponerse en el lugar del otro, hablar y sentir y sufrir como si fuera el otro; lugar desde donde mirar el mar, abisal...

Todo ello para renacer con fuerza, gracias a la palabra salvadora; una vez rescatada dignificada la memoria del otro, de los otros...
Decía Juan Carlos Mestre ayer:  

Aún nos queda la palabra. Acaso lo único que nos queda sea hablar, que es hoy el más legítimo ejercicio de la libertad, ejercido desde la conciencia crítica... y debemos cargar a las palabras de su radical significado. 

Escuchemos las palabras de Antonio Crespo, canto al fin de esperanza.

¿A partir de cuándo?

  Elegía en Portbou, palabra en el tiempo, muchas gracias.

Gemma Laliena.





El texto de la despedida.
 
"No hace mucho descubrí, gracias a usted, esa calle del “Impasse del Porvenir”, y ya me llamó la atención e hizo reflexionar su fe en el futuro, a pesar de las circunstancias, su deseo de ayudar a encontrar la salida, abogando en estos tiempos que corren por el reencuentro.

Más tarde, al peregrinar por la dura realidad de su libro Elegía en Portbou, pude comprobar que lo que ya dijo Walter Benjamin “nada de lo que una vez haya acontecido, ha de darse por perdido para la historia” y que Paul Celan rubricaría: “ciégate para siempre: también la eternidad está llena de ojos”, llegan a ese punto de reunión de nuevo, precisamente, entre las páginas de su obra.

El olvido de aquellos que fueron negados y vejados reciben por primera vez esa luz estrella, que les devuelve si no la vida, sí sus nombres. Y es que la memoria parece diluirse para ellos hasta que alguien con valentía y con fraternal delicadeza como la suya, repara en sus heridas y sosiega su sed de justicia.

Agradecemos inmensamente su presencia. Su labor aquí ha contribuido sin lugar a dudas, a realizar algo tremendamente difícil en esta sociedad, en voz del filósofo alemán: “en cada época hay que esforzarse por arrancar de nuevo la tradición al conformismo que pretende avasallarla”.

Su palabra ha sido levadura e instrumento para la transformación social. Y si como usted mismo enunció: “el vendaval de la historia sigue soplando, nos zarandea de nuevo, esperamos el acogimiento, al menos la nostalgia o la piedad”, es para mí un privilegio el que en nombre de todos mis compañeros, le despida desde la más absoluta admiración, reconocimiento y con la firme convicción de que “nada escapa a la historia” y usted a partir de ahora lo será de todas las nuestras como faro de conciencia y como poeta que abraza lo humano."

 Irene Costa

A continuación podéis escuchar algunos de los momentos más relevantes de la lectura poética, gracias al inestimable trabajo de nuestra compañera y amiga Ana Ovando.


Y más vídeos en el canal del Instituto.

jueves, 10 de mayo de 2012

Presentación: Los desiertos del tiempo de Jacinta Negueruela

El 27 de abril, nuestra colega Jacinta Negueruela presentó su último poemario en la librería L´Àmbit de Benicàssim. Con el aforo prácticamente completo, Juan Sánchez, Catedrático de la Universidad de Neuchâtel (Suiza) habló de Los desiertos del tiempo. En la mesa, se encontraba también Juan Pastor, el editor de sus libros, quien despidió el acto. Jacinta nos ofreció la lectura de algunos de sus poemas y habló de su poesía, una poesía unida vitalmente a su pensamiento desde sus inicios. En la librería surgió un coloquio espontáneo y el acto finalizó con la firma de sus libros.

También podéis leer la reseña que Álvaro Muñoz Robledano ha hecho sobre Los desiertos del tiempo.

Aquí os dejo uno de los poemas más representativos del libro:


LA VENTANA INVERNAL

Vi la tierra embalsamada,
oí el grito abisal del frío,
su bronco despertar,
puse mi corazón a su compás
y la mañana se alzó benefactora.
Nieblas azuleando los rincones
secretos
de los campos,
matojos heridos de intemperie,
rala y seca hierba en los tejados,
el devenir incierto del ave contra el bosque
de afiladas agujas encendido,
y me dejé vivir
ya fuera del dolor,
la vista envuelta en el camino a LLano,
poderosa de herrumbre la tarde.
Fui cayéndome hacia ella,
hacia las eras milenarias,
las estelas de celtas extinguidos,
los manantiales, riscos,
y desabridas breñas.
Me entretuve en los surcos silentes
despojados de vientres de semilla,
aguardando la vida
que no acaba,
que no debe acabar,
a pesar del dolor,
de la letanía eterna del dolor,
agudísima estela, desarraigado canto
que mezo y comprendo.
Te comprendo, ser de la vida,
infinitamente,
desesperadamente,
te comprendo.
Pon tu corazón a su compás,
al compás de las tierras del frío.

Jacinta Negueruela, Los desiertos del tiempo, Madrid, Devenir, 2012

viernes, 16 de diciembre de 2011

FEDERICO GARCÍA LORCA: NAVIDAD EN EL HUDSON

Hoy recordamos a los poetas del 27 y aprovechando la propuesta de Toni Solano os felicitamos la Navidad con un poema de Federico García Lorca.

Imaginad: Nueva York, diciembre, en 1927...

Calles y sueños

Navidad en el Hudson

¡Esa esponja gris!
Ese marinero recién degollado.
Ese río grande.
Esa brisa de límites oscuros.
Ese filo, amor, ese filo.

Estaban los cuatro marineros luchando con el mundo.
con el mundo de aristas que ven todos los ojos,
con el mundo que no se puede recorrer sin caballos.
Estaban uno, cien, mil marineros
luchando con el mundo de las agudas velocidades,
sin enterarse de que el mundo

estaba solo por el cielo.

El mundo solo por el cielo solo.
Son las colinas de martillos y el triunfo de la hierba espesa.
Son los vivísimos hormigueros y las monedas en el fango.
El mundo solo por el cielo solo
y el aire a la salida de todas las aldeas.

Cantaba la lombriz el terror de la rueda

y el marinero degollado

cantaba al oso de agua que lo había de estrechar;
y todos cantaban aleluya,
aleluya. Cielo desierto.
Es lo mismo, ¡lo mismo!, aleluya.

He pasado toda la noche en los andamios de los arrabales

dejándome la sangre por la escayola de los proyectos,

ayudando a los marineros a recoger las velas desgarradas.

Y estoy con las manos vacías en el rumor de la desembocadura.
No importa que cada minuto
un niño nuevo agite sus ramitos de venas,
ni que el parto de la víbora, desatado bajo las ramas,
calme la sed de sangre de los que miran el desnudo.
Lo que importa es esto: hueco. Mundo solo. Desembocadura.
Alba no. Fábula inerte.
Sólo esto: desembocadura.

¡Oh esponja mía gris!
¡Oh cuello mío recién degollado!
¡Oh río grande mío!
¡Oh brisa mía de límites que no son míos!

¡Oh filo de mi amor, oh hiriente filo!

New Yo
rk, 27 de diciembre de 1929

viernes, 4 de febrero de 2011

OLVIDO GARCÍA VALDÉS: VIVIMOS TIEMPO

Comienzan a llegarnos las primeras reseñas críticas escritas por nuestros alumnos sobre la conferencia de Olvido García Valdés. Aquí tenéis la primera:

DONDE DUELE, INSPIRA

El Día 27 de Enero de 2011 tuve la suerte de asistir a la conferencia de “Olvido García Valdés” como ponente. Un placer ya que la autora es considerada una de las mejores poetas del panorama contemporáneo de las letras; considero que la alegría era mutua ya que como nos comentó tenía ganas de venir a nuestro Instituto, por el renombre que va cogiendo poco a poco; y otorgó especial importancia al hecho de que la juventud tenga un contacto directo con autores importantes del momento, ya que se supone acercar a la juventud la literatura, la interactuación y el intercambio de opiniones siempre es beneficioso para todos.

Algunos de los datos que nos otorgó la autora de su vida son que comenzó con su “pluma y papel” a escribir a los 12 -13 años; considera que un poema “guarda la vida, la guardamos para uno mismo, pero a la vez para los demás” y recalca la importancia de compartir.

Comenzó a publicar muy tarde y la composición de sus poemas se deben a la intensidad especial en una percepción, aquello que nos queda en la cabeza y nos ronda sin parar, solo aquello que se nos queda es capaz de llegar al receptor.

Su unidad de trabajo es el poema, un texto breve pero autónomo aunque sobretodo autosuficiente. Con ello y muy paulatinamente el libro se va formando; su trabajo consiste en darle forma, considera que el libro se distingue por su montaje adquiriendo “una cierta cualidad orgánica y atmosférica”, sus libros están formados con gran sacrificio y tiempo de elaboración.

Para ella “la poesía es una lengua que no miente”, sus poemas son difíciles en la lectura (“lecturas a palo seco”) caracterizados por su brevedad pero gran intensidad, a veces inacabada y otras alterando la estructura y la ortografía lógica del poema. Son oscuros pero directos, buscan el contacto y como ella misma dice “van donde tienen que ir, y llegan donde tienen que llegar”, en su escritura queda lo que importa de verdad, la esencia de una percepción.

En 1986 publica su primer libro “Una plaquet” por su finura, así lo designa ella. Recalca otro libro: Ella, los pájaros, de poemas breves (89-92). En él hace pequeñas referencias a su madre, y a la clases de pájaros a los que considera “extraños”. Del 92 al 96 y publicado finalmente en el 97 Caza nocturna su gran obra traducida a otras lenguas.
Pero en referencia al libro trabajado en clase Y todos estábamos vivos reconoce que la elección del título, que es lo último que hace al formar un libro, fue muy complicada e indecisa, fue un titulo tardío pero al final y cada vez que lo lee considera que es un “buen titulo, es como un móvil”.
Después de contarnos cosas sobre su vida y sus obras comenzó a responder a ciertas cuestiones que como alumnos y lectores de su obra teníamos sin resolver. Contestó con contundencia y razonadamente, nos abrió un poquito su corazón y se emocionó con nosotros al ver recitar uno de sus poemas más difíciles de elaborar, en el que con instrumentos cotidianos creó un pequeño pero gran texto, que gracias a la interpretación de nuestros compañeros nos llegó tanto como a ella.
Por todo ello, por su gran humildad, por todo lo que representa, por su dulzura en la dicción al recitarnos sus poemas, por su atención al firmarnos los libros y hacernos fotos con ella y por su gran corazón y gran ponencia, me quedo con varias frases como síntesis de lo que ha supuesto para mí conocerla y escucharla: “no vivimos en el tiempo, vivimos tiempo”, “la fuerza de un poema no está en lo que dice, sino en lo que calla”, solo queda añadir una interpretación personal a modo de conclusión: donde duele, inspira.

Lucía Martín-Lorente 2ºbachiller-A



Nos alegramos de que os llegara tanto, prueba de ello ese aplauso final, todos en pie durante unos minutos, no lo olvidaremos nunca.

¡Enhorabuena por tus palabras, Lucía!

lunes, 24 de enero de 2011

OLVIDO GARCÍA VALDÉS, Y TODOS ESTÁBAMOS VIVOS

Es un honor para el Departamento de Lengua castellana y Literatura comunicaros que el jueves 27 de enero recibiremos a Olvido García Valdés. Una cita pendiente desde el curso anterior, un encuentro muy deseado por todos, que por fin tendrá lugar gracias a la Dirección General del Libro, al Ayuntamiento de Benicàssim y a nuestra comunidad educativa. Tenemos ganas de escuchar a la poeta asturiana, también profesora, traductora y ensayista. Licenciada en Filología Románica y en Filosofía, ha sido directora del Instituto Cervantes de Toulouse.
Entre otros premios, destacar el Premio Nacional de Poesía en el año 2007 por la obra que han trabajado nuestros alumnos: Y todos estábamos vivos.

Traductora de Pier Paolo Passolini y de Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva, es justo decir que su obra también ha sido traducida al francés, inglés, alemán, sueco... Obra poética, pues, muy difundida que nuestros alumnos han tenido la oportunidad de trabajar durante estos dos últimos cursos.

Se ha leído, comentado y disfrutado con los poemas de Olvido; una poesía que en nuestra opinión, dice más por lo que silencia en esa sintaxis entrecortada; en esos signos de puntuación ausentes; una poesía necesaria que requiere decirla, recitarla, hacerla palabra viva para vivirla en plenitud.

Los alumnos dicen que les resulta chocante, muy innovadora, con un estilo muy personal, les sorprende que de los aspectos más cotidianos surjan los poemas más sublimes; al respecto dice Olvido que con una escritura inserta en la más estricta y literal realidad material, es posible dar cuenta de las hondas e incomunicables verdades de la existencia, de las luces y sombras de la condición humana. Su fuerza y resolución nacen de la tensión interior de unos poemas que buscan la raíz expresivista del alma, el tenaz acento de una voz que permanece más allá de los asaltos de la apariencia.

Nuestros alumnos tienen ganas de conocerla y compartir una vez más, en nuestro centro, un tiempo de poesía, un tiempo de vida.

Gracias a todos por hacer posible este encuentro -con Olvido García Valdés, diecisiete poetas nos habrán visitado en los últimos años-.


JUEVES, 27 de enero.

SALÓN DE ACTOS

11,30 h.


sábado, 15 de enero de 2011

PENSAMIENTOS AL MARGEN: Olvido García Valdés


A propósito de “Halcón, halcón, qué sabes, dime”, pág. 213, “Y todos estábamos vivos” de Olvido García Valdés.

Todo se inicia con el cazador de afiladas garras, el cazador más libre, el cazador omnipresente, el Halcón.

Es él quien ve el alma, el vacío que rellena la perdida, el adiós fríamente concebido. Él observa, pero no actúa ante la transformación de la culebrilla que abandona el eterno y libre fluir del agua, origen de todo, la grandeza…, por la arena, sencilla y fina arena que resbala marcando el tiempo.

Eterna impotencia ante el mundo, ante los sentimientos, ante el gran y estúpido cauce vital siempre incontrolable. Tan incontrolable que es portador de aquello que se fue y regresa tal y como era sin variar, como las perennes hojas del eucalipto, regresa entre el frío solitario, pero ya es tarde…El yo se ha metamorfoseado, la existencia es ahora amarga.

Esther Tárrega 2ºbachiller-A


Crédito de la imagen: Paula Marco

viernes, 14 de enero de 2011

PENSAMIENTOS AL MARGEN: Olvido García Valdés

A propósito del poema “Halcón, halcón, qué sabes, dime”(p.213) perteneciente a Y todos estábamos vivos de Olvido García Valdés.

En el poema, esta vez la autora comienza con el Halcón, un ave con el que mantiene un diálogo, un diálogo en el que fluyen los pronombres interrogativos indirectos, con los que crea reflexión, quizá preguntas sin respuesta o respuestas aparentemente obvias.

Me inspira el sentido de no tener un rumbo determinado, como cuando no sabes dónde ir, ni por qué te vas… ansias de escapar, huir de todo y de nada, estar solo, sólo tú y tu soledad.


Lucía Martín-Lorente Zarzoso, 2º-bachiller-A

miércoles, 10 de marzo de 2010

Octavio Paz en la conferencia de Javier Gómez Montero


Javier Gómez Montero es catedrático de Literatura en Kiel (Alemania), en la Universidad de Christian-Albrechts-Universitat y también se dedica a traducir al alemán a autores españoles en el Seminario de Lenguas Románicas. Es también director del Centro de Estudios sobre el Renacimiento Español en su Contexto Europeo.



Javier Gómez Montero es una figura cosmopolita que trabaja en distintas universidades como traductor.

El poema Hablo de la ciudad de Octavio Paz se centra en el individuo en una gran ciudad con relaciones problemáticas: la ciudad como lugar antinatural con mucha contaminación, tráfico, el estrés de todos los días; y el lugar de emancipación, de realización de sueños, con un trabajo y una vida en familia. En general define la ciudad como el mundo que tenemos:


A Eliot Weinberger

novedad de hoy y ruina de pasado mañana, enterrada y resucitada cada día,
convivida en calles, plazas, autobuses, taxis,cines, teatros, bares, hoteles, palomares, catacumbas, la ciudad enorme que cabe en un cuarto de tres metros cuadrados inacabable como una galaxia, la ciudad que nos sueña a todos y que todos hacemos y deshacemos y rehacemos mientras soñamos, la ciudad que todos soñamos y que cambia sin cesar mientras la soñamos, la ciudad que despierta cada cien años y se mira en el espejo de una palabra y no se reconoce y otra vez se echa a dormir, la ciudad que brota de los párpados de la mujer que duerme a mi lado y se convierte, con sus monumentos y sus estatuas, sus historias y sus leyendas, en un manantial hecho de muchos ojos y cada ojo refleja el mismo paisaje detenido, antes de las escuelas y las prisiones, los alfabetos y los números, el altar y la ley: el río que es cuatro ríos, el huerto, el árbol, la Varona y el Varón vestidos de viento -volver, volver, ser otra vez arcilla, bañarse en esa luz, dormir bajo esas luminarias, flotar sobre las aguas del tiempo como la hoja llameante del arce que arrastra la corriente, volver, ¿estamos dormidos o despiertos? , estamos, nada más estamos, amanece, es temprano, estamos en la ciudad, no podemos salir de ella sin caer en otra, idéntica aunque sea distinta, hablo de la ciudad inmensa, realidad diaria hecha de dos palabras: los otros, y en cada uno de ellos hay un yo cercenado de un nosotros, un yo a la deriva, hablo de la ciudad construida por los muertos, habitada por sus tercos fantasmas, regida por su despótica memoria, la ciudad con la que hablo cuando no hablo con nadie y que ahora me dicta estas palabras insomnes, hablo de las torres, los puentes, los subterráneos, los hangares, maravillas y desastres, el Estado abstracto y sus policías concretos, sus pedagogos, sus carceleros, sus predicadores, las tiendas en donde hay de todo y gastamos todo y todo se vuelve humo, los mercados y sus pirámides de frutos, rotación de las cuatro estaciones, las reses en canal colgando de los garfios, las colinas de especias y las torres de frascos y conservas, todos los sabores y los colores, todos los olores y todas las materias, la marea de las voces -agua, metal, madera, barro-, el trajín, el regateo y el trapicheo desde el comienzo de los días, hablo de los edificios de cemento, vidrio y hierro, del gentío en los vestíbulos y portales, de los elevadores que suben y bajan como el mercurio en los termómetros, de los bancos y sus consejos de administración, de las fábricas y sus gerentes, de los obreros y sus máquinas incestuosas, hablo del desfile inmemorial de la prostitución por calles largas como el deseo y como el aburrimiento, del ir y venir de los autos, espejo de nuestros afanes, quehaceres y pasiones (¿por qué, para qué, hacia dónde?), de los hospitales siempre repletos y en los que siempre morimos solos, hablo de la penumbra de ciertas iglesias y de las llamas titubeantes de los cirios en los altares, tímidas lenguas con las que los desamparados hablan con los santos y con las vírgenes en un lenguaje ardiente y entrecortado, hablo de la cena bajo la luz tuerta en la mesa coja y los platos desportillados, de las tribus inocentes que acampan en los baldíos con sus mujeres y sus hijos, sus animales y sus espectros, de las ratas en el albañal y de los gorriones valientes que anidan en los alambres, en las cornisas y en los árboles martirizados, de los gatos contemplativos y de sus novelas libertinas a la luz de la luna, diosa cruel de las azoteas, de los perros errabundos, que son nuestros franciscanos y nuestros bhikkus, los perros que desentierran los huesos del sol, hablo del anacoreta y de la fraternidad de los libertarios, de la conjura de los justicieros y de la banda de los ladrones, de la conspiración de los iguales y de la sociedad de amigos del Crimen, del club de los suicidas y de Jack el Destripador, del Amigo de los Hombres, afilador de la guillotina, y de César, Delicia del Género Humano, hablo del barrio paralítico, el muro llagado, la fuente seca, la estatua pintarrajeada, hablo de los basureros del tamaño de una montaña y del sol taciturno que se filtra en el polumo, de los vidrios rotos y del desierto de chatarra, del crimen de anoche y del banquete del’ inmortal Trimalción, de la luna entre las antenas de la televisión y de una mariposa sobre un bote de inmundicias, hablo de madrugadas como. vuelo de garzas en la laguna y del sol de alas transparentes que se posa en los follajes de piedra de las iglesias y del gorjeo de la Vuelta luz en los tallos de vidrio de los palacios, hablo de algunos atardeceres al comienzo del otoño, cascadas de oro incorpóreo, transfiguración de este mundo, todo pierde cuerpo, todo se queda suspenso, la luz piensa y cada uno de nosotros se siente pensado por esa luz reflexiva, durante un largo instante el tiempo se disipa, somos aire otra vez, hablo del verano y de la noche pausada que crece en el horizonte como un monte de humo que poco a poco se desmorona y cae sobre nosotros como una ola, reconciliación de los elementos, la noche se ha tendido y su cuerpo es un río poderoso de pronto dormido, nos mecemos en el oleaje de su respiración, la hora es palpable, la podemos tocar como un fruto, han encendido las luces, arden las avenidas con el fulgor del deseo, en los parques la luz eléctrica atraviesa los follajes y cae sobre nosotros una llovizna verde y fosforescente que nos ilumina sin mojarnos, los árboles murmuran, nos dicen algo, hay calles en penumbra que son una insinuación sonriente, no sabemos adonde van, tal vez al embarcadero de las islas perdidas, hablo de las estrellas sobre las altas terrazas y de las figuras indescifrables que trazan en la piedra del cielo, hablo del chubasco rápido que azota los vidrios y humilla las arboledas, duró veinticinco minutos y ahora allá arriba hay agujeros azules y chorros de luz, el vapor sube del asfalto, los coches relucen, hay charcos donde navegan barcos de reflejos, hablo de nubes nómadas y de una música delgada que ilumina una habitación en un quinto piso y de un rumor de risas en mitad de la noche como agua remota que fluye entre raíces y yerbas, hablo del encuentro siempre esperado y siempre inesperado con nuestro oculto destino: amor o muerte, hablo de nuestra historia pública y de nuestra historia secreta, la tuya y la mía, hablo de la selva de piedra, el desierto del profeta, el hormiguero de almas, la congregación de tribus, la casa de los espejos, el laberinto de ecos, hablo del gran rumor que viene del fondo de los tiempos, murmullo incoherente de naciones que se juntan o dispersan, rodar de multitudes y sus armas como peñascos que se despeñan, sordo sonar de huesos cayendo en el hoyo de la historia, hablo de la ciudad, pastora de siglos, madre que nos engendra y nos devora, nos inventa y nos olvida.



Los poetas y los escritores ven a la ciudad como una persona viva, cambiante; ésta es una de sus aportaciones más interesantes.

Los poetas van más allá de los discursos sociales, económicos y antropológicos. Los escritores van describiendo la memoria de esa ciudad ya que la consideran madre de muchos siglos con recuerdos.



Según Gómez Montero, para ser traductor tienes que ser primero poeta. Hay traducciones técnicas pero la mayoría de los traductores, antes de traducir una obra, han leído muchos libros y dominan tanto su idioma como el idioma de la obra a traducir.

Cualquier traductor en sus trabajos introduce su punto de vista personal. Nos dijo que también era importante adquirir experiencia mediante las vivencias.


Desde mi punto de vista la conferencia estuvo muy bien. Gómez Montero adecuó su lenguaje a personas de bachiller y nos transmitió bien sus opiniones. Muy interesante fue cuando habló sobre cómo le influyen a la hora de escribir las ciudades por las que ha estado. Destacaría de él que como traductor además de dominar varios idiomas, demuestra tener un conocimiento profundo de las costumbres y cultura de los países en se hablan esas lenguas. Eso beneficia con seguridad a sus libros.

Por último, quería destacar unas palabras que dijo:


antes de ser traductor, tienes que ser poeta.


Encuentro interesante esta idea porque la tarea de un traductor además de traducir conlleva una labor de interpretación dificil, de reinterpretación y recreación que se ha de transmitir, que ha de llegar al lector.


Andrea Ríos es alumna de 2ºBachiller-B


Gracias Andrea por enviarnos tu reseña.


martes, 2 de marzo de 2010

VIAJAR A TRAVÉS DE LA LITERATURA Y DE LA IMAGINACIÓN GRACIAS A JAVIER GÓMEZ MONTERO




Raquel Valencia nos envía su reseña sobre la conferencia de Javier Gómez Montero:

Catedrático de Literatura en la universidad de Kiel (Alemania) que traduce al alemán autores españoles. Javier Gómez Montero eligió los siguientes poemas para ilustrar el tema de la conferencia: Hablo de la ciudad (Octavio Paz), “Mi poesía (José Martí), “Vuelta de paseo” (Federico García Lorca), “Cantando in Jiddish” ( José Hierro), Preludio, etc.


En el poema Hablo de la ciudad”, la ciudad señala la posición del individuo dentro de ese monstruo e infierno. La ciudad se la puede considerar como algo negativo o positivo (el cielo).

La relación que hay entre el individuo y la ciudad es problemática. Éste es un lugar antinatural, puesto que ha destruido la naturaleza. Es el único mundo que tenemos y siempre está en continuo movimiento y cambio.

Los escritores son capaces de ir más allá de los discursos sociales, económicos y antropológicos.

A la ciudad la podemos ver como una persona. Tiene una memoria y los individuos van descubriéndola (el tema interesado es el trauma).


A continuación Javier Gómez nos muestra una presentación de imágenes que ilustrarán su exposición.

En la imagen de México se ve todo el polumo que cubre el país (una mezcla de polución y humo). Se la considera una ciudad monstruo donde existen alrededor de 20.000.000 habitantes.

En el S. XIX se populariza la descripción literaria y la ciudad es considerada de dos formas. Encuentran la belleza en la modernidad, pero así también la fealdad. Existe una clara contradicción de pensamiento.

Nueva York (Megalópolis S.XX) está mejor estructurada que México. Formada por calles amplias y éstas limitadas por ríos.

A través del “Miting Building” surge el Mito de la ciudad. El concepto de belleza es el cristal y el hierro (nuevos materiales).

Federico García Lorca se pierde en Nueva York durante ocho meses donde realiza sus estudios. Es una etapa muy deprimente que queda reflejada en el libro de poemas que escribe:

Poeta en Nueva York


En aquel entonces el cine y el deporte son los dos grandes medios de ocio de la ciudad.




Interpretación del dibujo de F. García Lorca de Nueva York:

Es una imagen que transmite mucho pesimismo. La persona que aparece en ésta tiene una máscara totalmente deformada. Los animales están dispersos y con formas irregulares.

Se observa que por los tejados se acerca un monstruo que es la alegoría de la muerte. Las plantas están completamente secas transmitiendo tristeza y muerte.

En Nueva York el mito pasa a la poesía hispánica. La primera visión del poeta cubano Octavio Paz (1985) donde la ciudad va a suplantar a la naturaleza.

La obra “Vuelta de paseo” (1929, Federico García Lorca) tiene una serie de elementos figurativos que aparecen distorsionados.

El tema central es la pérdida de identidad de la persona y de la ciudad. Hay una negación de sí mismo, una autopercepción. Máscara vacía de individualización.


La destrucción del campo artificial es creada por el hombre. El placer y el dinero es lo que determina al hombre en la ciudad.

El objetivo del individuo es buscar sentidos a las incógnitas de la ciudad (visión simbólica) para reconstruir un lenguaje para sí mismo.


En la obra Cantando in Jiddisch (1998, José Hierro) el poeta trata de escuchar y adivinar el lenguaje de esa plaza.

En la obra Preludio, la lectura nos comunica que el poeta es capaz de entender el lenguaje de la ciudad, de las galerías. Es un lenguaje de muerte y no puede entender el lenguaje Babel (ciudad). Un exceso de lenguas conduce a la incomunicación, y de esa frustración surge la metáfora de “El grado 0 de la escritura”.


Por último, Javier Gómez Montero explica el poema Life vest under your seat, escrito por Luís García Montero. Existen varias voces como son: la del poeta, la alumna, el altavoz en el avión, etc. Es una estrategia de redención para el individuo. Hay una situación del “yo” donde el poeta se da una identidad virtual. El “yo” es capaz de reintegrarse mediante una estrategia lúdica. La conciencia es capaz de semantizar. Le da sentido a la ciudad mediante experiencias vividas. Existen así también otras estrategias como las culturales.


Javier Gómez Montero nos contó que creó un proyecto en la Universidad de Kiel, que consistía en recibir a dieciocho autores castellanos. Fueron buscando poemas con el tema de la ciudad con traducción alemana y poco a poco así ir profesionalizándose mediante trabajos, talleres… con unos objetivos en concreto.

Tras la experiencia vivida, este distinguido catedrático de la Literatura dice que hay que dominar el propio idioma y ser un buen lector para luego traducir. La traducción es creación y cada registro tiene sus características con sus requisitos.

La novela utiliza el lenguaje más fluido. La literatura es la articulación artística del lenguaje. En la traducción piensa que se ha de mantener fidelidad sobre todo en el impacto que provoca.

Los métodos que utiliza son: traducción colectiva, la traducción revisada y la traducción reservada.

A continuación se abrió el coloquio del que destacaría las siguientes cuestiones:

¿Qué tipo de relación tiene su estancia en Alemania con el trabajo?

El autor se fue a los dieciocho años a Alemania a estudiar. Acabó la carrera y consiguió una beca y luego le ofrecieron hacer una tesis doctoral que aceptó sin duda alguna. Ya desde el año 77 tuvo una gran atracción hacia el pensamiento, lengua, país y costumbres alemanas.

¿Cuál es la obra que más le ha llenado traducir?

La obra que más le ha llenado ha sido la del autor Ovidio.El sistema alemán era muy duro y no se aceptaban traducciones con diccionarios. Así que tradujo sin diccionario las Metamorfosis (quince libros) de este autor con tan solo veinte años. Experiencia que sin duda le marcó para toda la vida.


Por mi parte decir que ha sido un gran honor recibir a Javier Gómez Montero en nuestro instituto I.E.S Violant de Casalduch ya que un catedrático de tan alto prestigio no se recibe todos los días. Desde mi punto de vista la conferencia fue muy interesante porque nosotros, los alumnos, hemos sido capaces de viajar por las ciudades a través de la literatura y de la imaginación. Me ha resultado especialmente agradable la interpretación que se ha dado de la imagen de Nueva York, dibujo de Federico García Lorca. Una imagen un tanto curiosa y única.


Raquel Valencia es alumna de 2ºBachiller-B.


Gracias por tu contribución a este espacio.


sábado, 27 de febrero de 2010

Federico García Lorca en la conferencia de Javier Gómez Montero

Agradecemos a Daiana Estera que nos envíe su visión sobre la conferencia referida sobre todo a la parte en la que se habló de Federico García Lorca.


El pasado viernes 19 de Febrero de 2010, tuvimos la oportunidad de escuchar a Javier Gómez Montero, traductor de literatura al alemán, entre otras muchas ocupaciones que ya conocéis. En la conferencia, nuestro traductor, hizo referencia a autores como: Octavio Paz, José Martí, José Hierro y Federico García Lorca, entre otros.

Todos estos autores, en algún momento de sus vidas, han escrito poemas dedicados a la ciudad, motivo que estaba en pleno auge debido a la industrialización de principios del XX. Las ciudades, o megalópolis más destacadas eran México y Nueva York. Para muchos autores, la ciudad era como una persona, es decir, personificaban la ciudad dejando de lado su ámbito funcional, social o antropológico y la veían de una nueva forma y perspectiva. Para Federico García Lorca la ciudad no adquiría una forma personificada sino todo lo contrario, se centró en describir aquello que la ciudad despertaba en las personas.

C:\Users\usuario\Pictures\Federico_Garcia_Lorca_1927[1].jpg

Federico García Lorca


En 1929 Lorca emprendió su viaje y estancia a Nueva York donde escribió el libro Poeta en Nueva York. El poema que Javier Gómez Montero destacó de este poeta es “Vuelta de paseo”:


Asesinado por el cielo.

Entre las formas que vas hacia la sierpe

Y las formas que buscan el cristal,

Dejaré crecer mis cabellos.

Con el árbol de muñones que no canta

Y el niño blanco con el rostro de huevo.

Con los animalitos de cabeza rota

Y el agua harapienta de los pies secos.

Con todo lo que tiene cansancio sordomudo

Y mariposa ahogada en el tintero.

Tropezando con mi rostro distinto de cada día.

¡Asesinado por el cielo!


C:\Users\usuario\Pictures\nueva_york1[1].jpg

La ciudad de New York


Para Lorca, la ciudad de Nueva York, el mundo exterior, era como una pesadilla: con sus elementos distorsionados, es decir, aquellos edificios gigantes; con la pérdida de la personalidad de la gente, cuya única defensa era llevar una máscara que les protegiera, es decir, las personas se dejaban llevar por lo que la ciudad les ofrecía; y con una sociedad donde había muchos individuos diferentes con sus lenguas diferentes; el lenguaje también estaba en extinción debido a que en una ciudad tan grande y con tanta multitud de gente procedente de tantos sitios diferentes cada uno hablaba un lenguaje distinto.


Esta obra de Federico García Lorca supone un paseo sentimental por la ciudad de Nueva York.

La ciudad de New York según Federico García Lorca






















En mi opinión, Javier Gómez Montero lo que pretendía remarcar es que no todas las personas han reaccionado del mismo modo ante el crecimiento y expansión de las grandes ciudades y eso es lo que los grandes autores han reflejado en sus obras literarias. Para muchos la ciudad expresaba un carácter problemático, de sufrimiento…debido a que, acostumbrados a un pueblo, a la vida rural, al llegar a la ciudad no se sentían identificados, acogidos. La gente veía la ciudad como una oportunidad que se convertía en una gran decepción, debido a la gran cantidad de gente que vivía en ella, no había prácticamente relación; el impacto era brutal y surgía la incomunicación... Por eso mismo, creo que Federico García Lorca no se sentía identificado con aquella gran ciudad, Nueva York. Su estancia sí le sirvió para escribir sus mejores versos, recogidos en Poeta en Nueva York.


Daiana Estera, 2ºBachiller-B.