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viernes, 16 de diciembre de 2011

FEDERICO GARCÍA LORCA: NAVIDAD EN EL HUDSON

Hoy recordamos a los poetas del 27 y aprovechando la propuesta de Toni Solano os felicitamos la Navidad con un poema de Federico García Lorca.

Imaginad: Nueva York, diciembre, en 1927...

Calles y sueños

Navidad en el Hudson

¡Esa esponja gris!
Ese marinero recién degollado.
Ese río grande.
Esa brisa de límites oscuros.
Ese filo, amor, ese filo.

Estaban los cuatro marineros luchando con el mundo.
con el mundo de aristas que ven todos los ojos,
con el mundo que no se puede recorrer sin caballos.
Estaban uno, cien, mil marineros
luchando con el mundo de las agudas velocidades,
sin enterarse de que el mundo

estaba solo por el cielo.

El mundo solo por el cielo solo.
Son las colinas de martillos y el triunfo de la hierba espesa.
Son los vivísimos hormigueros y las monedas en el fango.
El mundo solo por el cielo solo
y el aire a la salida de todas las aldeas.

Cantaba la lombriz el terror de la rueda

y el marinero degollado

cantaba al oso de agua que lo había de estrechar;
y todos cantaban aleluya,
aleluya. Cielo desierto.
Es lo mismo, ¡lo mismo!, aleluya.

He pasado toda la noche en los andamios de los arrabales

dejándome la sangre por la escayola de los proyectos,

ayudando a los marineros a recoger las velas desgarradas.

Y estoy con las manos vacías en el rumor de la desembocadura.
No importa que cada minuto
un niño nuevo agite sus ramitos de venas,
ni que el parto de la víbora, desatado bajo las ramas,
calme la sed de sangre de los que miran el desnudo.
Lo que importa es esto: hueco. Mundo solo. Desembocadura.
Alba no. Fábula inerte.
Sólo esto: desembocadura.

¡Oh esponja mía gris!
¡Oh cuello mío recién degollado!
¡Oh río grande mío!
¡Oh brisa mía de límites que no son míos!

¡Oh filo de mi amor, oh hiriente filo!

New Yo
rk, 27 de diciembre de 1929

sábado, 27 de febrero de 2010

Federico García Lorca en la conferencia de Javier Gómez Montero

Agradecemos a Daiana Estera que nos envíe su visión sobre la conferencia referida sobre todo a la parte en la que se habló de Federico García Lorca.


El pasado viernes 19 de Febrero de 2010, tuvimos la oportunidad de escuchar a Javier Gómez Montero, traductor de literatura al alemán, entre otras muchas ocupaciones que ya conocéis. En la conferencia, nuestro traductor, hizo referencia a autores como: Octavio Paz, José Martí, José Hierro y Federico García Lorca, entre otros.

Todos estos autores, en algún momento de sus vidas, han escrito poemas dedicados a la ciudad, motivo que estaba en pleno auge debido a la industrialización de principios del XX. Las ciudades, o megalópolis más destacadas eran México y Nueva York. Para muchos autores, la ciudad era como una persona, es decir, personificaban la ciudad dejando de lado su ámbito funcional, social o antropológico y la veían de una nueva forma y perspectiva. Para Federico García Lorca la ciudad no adquiría una forma personificada sino todo lo contrario, se centró en describir aquello que la ciudad despertaba en las personas.

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Federico García Lorca


En 1929 Lorca emprendió su viaje y estancia a Nueva York donde escribió el libro Poeta en Nueva York. El poema que Javier Gómez Montero destacó de este poeta es “Vuelta de paseo”:


Asesinado por el cielo.

Entre las formas que vas hacia la sierpe

Y las formas que buscan el cristal,

Dejaré crecer mis cabellos.

Con el árbol de muñones que no canta

Y el niño blanco con el rostro de huevo.

Con los animalitos de cabeza rota

Y el agua harapienta de los pies secos.

Con todo lo que tiene cansancio sordomudo

Y mariposa ahogada en el tintero.

Tropezando con mi rostro distinto de cada día.

¡Asesinado por el cielo!


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La ciudad de New York


Para Lorca, la ciudad de Nueva York, el mundo exterior, era como una pesadilla: con sus elementos distorsionados, es decir, aquellos edificios gigantes; con la pérdida de la personalidad de la gente, cuya única defensa era llevar una máscara que les protegiera, es decir, las personas se dejaban llevar por lo que la ciudad les ofrecía; y con una sociedad donde había muchos individuos diferentes con sus lenguas diferentes; el lenguaje también estaba en extinción debido a que en una ciudad tan grande y con tanta multitud de gente procedente de tantos sitios diferentes cada uno hablaba un lenguaje distinto.


Esta obra de Federico García Lorca supone un paseo sentimental por la ciudad de Nueva York.

La ciudad de New York según Federico García Lorca






















En mi opinión, Javier Gómez Montero lo que pretendía remarcar es que no todas las personas han reaccionado del mismo modo ante el crecimiento y expansión de las grandes ciudades y eso es lo que los grandes autores han reflejado en sus obras literarias. Para muchos la ciudad expresaba un carácter problemático, de sufrimiento…debido a que, acostumbrados a un pueblo, a la vida rural, al llegar a la ciudad no se sentían identificados, acogidos. La gente veía la ciudad como una oportunidad que se convertía en una gran decepción, debido a la gran cantidad de gente que vivía en ella, no había prácticamente relación; el impacto era brutal y surgía la incomunicación... Por eso mismo, creo que Federico García Lorca no se sentía identificado con aquella gran ciudad, Nueva York. Su estancia sí le sirvió para escribir sus mejores versos, recogidos en Poeta en Nueva York.


Daiana Estera, 2ºBachiller-B.

viernes, 20 de noviembre de 2009

NOS VAMOS AL TEATRO


Hoy nos vamos al Teatro con los alumnos de 4º de ESO. En el IES Peñagolosa la compañía Teatro de los caminos representa La casa de Bernarda Alba de la mano de Transeduca.

Hay gran expectación por ver la obra teatral más representativa de Federico García Lorca: La casa de Bernarda Alba.

El argumento es el siguiente:

Tras la muerte del segundo marido de Bernarda Alba, ésta decide decretar un duelo de ocho años. En este tiempo, sus cinco hijas no podrán salir a la calle ni tener ningún tipo de contacto con el mundo exterior. Sólo la mayor, Angustias, de 39 años, hija del primer marido de Bernarda, puede hablar con su prometido, Pepe el Romano, un joven de la comarca más interesado en la fortuna que hereda Angustias que en la discutible belleza y gracia de ésta. Adela, la menor de las cinco hijas, y la más rebelde, no soportará la situación.

Esperamos que disfrutéis de la representación de un gran clásico de nuestra literatura.

hamber theatre companyHAMBER THEATRE COMPANY